martes, 7 de junio de 2011

Una alianza que cada vez es más fuerte


PRESELAVA, una entidad que existe desde 1997 y que tiene como misión satisfacer los deseos y expectativas de sus clientes mediante el lavado aséptico de sus ropas con calidad y precios competitivos; es uno de los mentores con los que la Lavandería Industrial Lieto puede contar.

No en vano, PRESELAVA le donó equipos que para Lieto son valiosos y ayudan a optimizar procesos y tiempos dentro de su cadena productiva interna. Día a día Lieto crece y para lograrlo, se requiere del apoyo y tutoría de entidades que ya son expertas en el medio.

La satisfacción no debe ir dirigida únicamente a los clientes, sino también a los productores, proveedores y los mismos empleados de las entidades que prestan el servicio. A cerca de la importancia de éste tipo de alianzas, 3 miembros de PRESELAVA dan su testimonio:

lunes, 2 de mayo de 2011

¿Es el empresarismo social un sistema viable para las economías internacionales?

El discurso más usado en la última década ha sido el impulso al empresarismo social, como herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas en condición de vulnerabilidad. Países como Italia, Eslovenia, Estados Unidos, Perú, Bolivia, Argentina, entre otros han crecido en éste aspecto, pero ¿es un sistema viable para las relaciones internacionales? La práctica del empresarismo social ganó más fuerza a partir del año 2000, en el que se fijaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio, formulado por las Naciones Unidas y cuyos países miembros, acordaron cumplir a 2015.

En total, son ocho objetivos, los cuales pretenden erradicar la pobreza y el hambre, lograr la enseñanza primaria universal, promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer, reducir la mortalidad infantil, combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades, garantizar el sustento del medio ambiente y fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

En países de todo el mundo, el empresarismo social se conjuga en el cumplimiento de varios de esos objetivos a la vez. Cultivos verdes, cuidado y educación infantil, empresarismo para la autonomía de la mujer, y la inclusión laboral de personas en estado de discapacidad, son algunas de las iniciativas adelantadas su favor.

Para Colombia uno de los ejemplos a seguir, es Italia, un país que en la actualidad cuenta con 1.250 cooperativas sociales y desde 1991 el empresarismo social está protegido por la legislación nacional, con la ley 381. Pero antes de llegar a éste punto, los italianos tuvieron que trabajar duro por más de 30 años en el desarrollo de labores mediante la contribución de empresas privadas en iniciativas de inclusión y así generar conciencia al respecto.

Iniciativas italianas, como la Cooperativa de Igualdad Lampugnano en Trenno, que existe desde 1914, la Cooperativa Rogoredo desde 1922, fomentaron desde su comienzo, la inclusión de personas en condición de desventaja social. Hoy, la Cooperativa Ecopolis, en Brescia, al norte de este país, es una de las lavanderías industriales que más personas emplea bajo el marco de inclusión solidaria.

¿Y cómo va Colombia?
Éste tipo de iniciativas se vienen adelantando en Colombia a paso lento, pero seguro. A
pesar de sufrir los contratiempos de los cambios en los periodos políticos, el movimiento de las conveniencias comerciales y la alta burocracia para adelantar los procesos en la consolidación de las empresas sociales, ya se han creado empresas sociales en todo el país. Pero todavía, hay desventajas comparativas a nivel internacional, que atrasan los procesos en la nación.

Milford Bateman, experto en empresarismo social y en capital social de Overseas Development Institute de Inglaterra, afirma que son esencialmente dos desventajas, las cuales son:
1. Actualmente, no existen normatividades en la ley nacional que amparen, fomenten y ayuden al empresarismo social.
2. El modelo de empresarismo social en Colombia, está estrechamente ligado al estadounidense, mientras que el resto de países de latino américa, atienden al modelo europeo. Por eso, los procesos son tan extensos, burocráticos y lentos, mientras que el modelo europeo es más sencillo, flexible y colaborativo.

Así mismo, Milford Bateman, asegura que en muchos países del mundo, no únicamente en Colombia ocurría que quienes se integraban a iniciativas de empresarismo social creen que por pertenecer ahí van a ser los dueños exclusivos del negocio y son quienes más dinero ganarán. “Hace falta conciencia de trabajo en equipo, que si le va bien a la cooperativa social, le va bien a todos los miembros, no es creer que uno será el dueño y por eso va a ganar más que los demás. Problemas como éste hemos tenido que manejar con iniciativas de empresarismo social en la agricultura de Checoslovaquia”, concluye el experto.

Vientos de cambio
El pasado 1º de marzo, Milford estuvo de visita junto con otra experta del Overseas Development Institute, Kate Mclean, experta en políticas industriales locales y negocios inclusivos para la mujer. En su visita, participaron en diferentes conversaciones con la Subsecretaría de Desarrollo del Municipio de Medellín, la Promotora de Empresarismo Social y la Red Medellín Incluye, con el fin de capacitar y afianzar lo que es el empresarismo social, a partir de iniciativas que mejoran la calidad de las personas que se encuentran en condiciones de desventaja.

Milford insiste en que es importante, en primer lugar comprender lo que es el empresarismo social, para saber que su buen desarrollo permite mejorar la calidad de vida de muchas personas en condición de desventaja, tanto física, psicológica, económica, como social. Además, se incrementa la generación de empleo, se aporta a la economía nacional y se proyecta así, a la industria internacional. No sólo en términos financieros, sino también, cooperación entre empresas.

Para la primera semana de abril se espera la visita de tres representantes italianos, Pierluca Guibelli viene del Conzorcio Gino Matarelli, Umberto Zandrini representa al Conzorcio Solidarieta in Rete (SIR) y Daniele Gazzorelli de la Cooperativa Social Bottega Informatica. Visita con la que se consolidarán relaciones entre ambos países para incrementar la generación de empresas sociales, capacitar a los expertos locales en temas de economía social, acompañamiento psicosocial a los emprendedores y a definir recursos que Italia brindará a Colombia para impulsar este tipo de iniciativas.

Una vez, se solidifiquen más las relaciones entre Italia y Colombia en términos de empresarismo social, se abren las puertas en otros países que han estado mirando a Colombia desde lejos, para ver si es interesante invertir en este tipo de iniciativas, como lo es Inglaterra, Estados Unidos y Francia. Para que finalmente, la inclusión solidaria deje de ser algo realizado en un círculo cerrado de participantes.

De igual manera, los nuevos candidatos políticos manejan en su discurso un sólido apoyo al empresarismo social, se espera que no sólo se trate de un boom para ganar votos, sino en realmente fomentar espacios para la educación, el empleo y el emprendimiento en el empresarismo social.

“Los colombianos ya no estamos tan lejos”
Juan Carlos Velásquez, gerente de la lavandería industrial Lieto, fue el mes de febrero a
Italia para hacer una pasantía en la Cooperativa Ecopolis y conocer más del empresarismo social en este país. Juan Carlos asegura que “ya no estamos tan lejos como antes, por ejemplo Lieto tiene ahora una persona en condición de discapacidad, incluida laboralmente y es por eso que necesitamos conseguir mayores convenios, porque no se trata de decir que nos regalen plata, sino que nos contraten porque somos capaces de responder y porque también somos una empresa productiva, que con sus ingresos capacita y genera más empleos inclusivos”.

Lieto es una lavandería industrial conformada con el apoyo de la Promotora de empresarismo social, bajo el programa Red Medellín Incluye de la Alcaldía de Medellín, el cual busca mejorar la calidad de vida de la población en situación de discapacidad y la de sus familias y que a partir de abril también contará con recursos italianos para su sostenimiento y desarrollo.

Juan Carlos Velásquez, manifiesta los logros y dificultades de esta empresa a lo largo de su proceso de formalización y funcionamiento: · Al momento se cuenta con maquinaria usada y muy vieja, lo cual disminuye la capacidad productiva de la empresa social. · Actualmente Lieto es precursor como empresa social de inclusión en Medellín, lo cual se convierte en una satisfacción y en un reto para demostrar que las personas en situación de discapacidad también pueden desarrollar actividades productivas, si cuentan con el apoyo y el acompañamiento necesarios.

Entidades locales e independientes a los gobiernos, como la Promotora de Empresarismo Social son las que apoyan iniciativas inclusivas en el Valle del Aburrá, es un organismo encargado de propiciar, fortalecer y consolidar el emprendimiento social, tanto a nivel local como nacional e internacional, todo esto en torno a negocios inclusivos que asistan a personas en contexto de vulnerabilidad y discapacidad.

¿Si funciona el empresarismo social?
Tanto en Latinoamérica, como en el resto del mundo, la práctica del empresarismo social
sí ha dado resultados, tanto en términos económicos, como en mejoramiento de calidad de vida de las personas que se incluyen. Aún así, hace falta mejorar la perspectiva del emprendimiento.

Milford Bateman expone “no se trata de capacitar y dar recursos a las personas para que monten una chacita de manera individual, lo realmente importante aquí es, capacitar en emprendimiento, en trabajo colaborativo, en establecer redes de trabajo y en dar recursos para que los negocios siempre sean pensados a gran escala, no quedarse únicamente en las ventas locales, sino en convertirse en expertos en ese negocio, tanto como para convertirse en proveedores nacionales de algún producto, eso sí, contando con un equipo de trabajo multidisciplinario, de confianza, solidario y bien estructurado”.

Por lo anterior, es que se comprende que en el empresarismo social, aunque las cosas van bien, falta mucho por hacer, se ha aprendido de los negocios que han fracasado y se ha aprendido también de los negocios que han sido exitosos. “Aquí el hecho de brindar información a los otros es importante, no importa que las iniciativas sean de sectores diferentes, pero los progresos que se hagan en cualquier parte del mundo en términos de trabajo en empresarismo social, son ganancia para todos”, concluye Bateman.

Milford Bateman formuló preguntas esenciales para consolidar relaciones con otros países más adelantados en empresarismo social: ¿por qué son para ustedes importantes las empresas sociales?, ¿qué significa empresarismo social para los emprendedores que se acogen?, ¿cuáles son las proyecciones de las organizaciones que apoyan el empresarismo social en Colombia?

Foto: Milford Bateman,
Overseas Development Institute

Lieto, una lavandería que incluye

La lavandería industrial Lieto es una empresa social que busca mejorar la calidad de vida de las personas en situación de discapacidad mediante la inclusión socio laboral. Está operando desde el 3 de abril de 2010 y va creciendo, paso a paso, dándose a conocer como una entidad económicamente activa y que da resultados.

Los primeros pasos

El comienzo fue a partir de una pasantía a Italia por varias entidades colombianas, como lo fueron el Municipio de Medellín, Ecosesa, el SENA y la Promotora de Empresarismo Social; en esta experiencia se conocieron cooperativas sociales con trayectoria y una de ellas, Ecopolis, que es una lavandería industrial que incluye laboralmente a personas en situación de desventaja, como lo son personas en situación de discapacidad, pospenados o personas en recuperación de drogadicción.

Ecopolis se convirtió en un ejemplo a seguir viable en Medellín. Es así como surge Lieto, en el marco del proyecto En Red Medellín Incluye con la la Unidad de Atención al Adulto Indigente (UAAI) como primer cliente. Se aprovechó que la UAAI era operado por una de las entidades participantes de la iniciativa, Ecosesa, se tomó su lavandería para comenzar a generar empleo a personas en situación de discapacidad y madres cabeza de hogar.

De ésta manera, el proyecto En Red Medellín Incluye, que está conformado por la Secretaría de Desarrollo Social, la Secretaría de Bienestar Social, el SENA, la Promotora de Empresarismo Social, la EIA, el CES y el Consorzio SIR de Italia; da cumplimiento a su principal objetivo, el de mejorar la calidad de vida de las personas en situación de discapacidad.

Un nuevo viaje

La idea de una nueva pasantía surgió dentro de la transferencia de conocimiento con Ecopolis, ya que en Italia se encuentra su sede y está dentro de sus deberes en el convenio, brindar asesoría técnica en el proceso de inclusión laboral a población vulnerable.


A esta nueva pasantía que fue del 13 al 20 de febrero de 2011 asistieron: Leonor Sánchez; interventora del proyecto En Red Medellín Incluye y funcionaria de la Secretaría de Bienestar Social, Blanca Cecilia Ceballos, de la Subsecretaría de Desarrollo Social y Juan Carlos Velásquez Salazar, gerente de la lavandería industrial Lieto.

La visita incluyó destinos como las sedes del Consorzio SIR y el Consorzio Gino Matarelli en Milán, para conocer a profundidad la política pública de cooperativas sociales y de inclusión laboral de población en desventaja, y Brescia para relacionarse con otras cooperativas sociales de inclusión de población en desventaja, la Bodega Informática y la lavandería Ecopolis.

Juan Carlos Velásquez Salazar, gerente de Lieto comenta acerca de su visita al país europeo: “Esta experiencia fue muy enriquecedora porque conocimos los avances tan grandes que hay en Italia con el manejo de las cooperativas sociales. La política pública de inclusión laboral y como se respetan los derechos de las personas en situación de discapacidad”.

En términos generales, Italia ya es un país más considerado con la población discapacitada, tanto en la estructura de sus construcciones, como en la cultura. A propósito de ésto, Juan Carlos complementa: “Todos los lugares están adecuados para esta población y así ellos no encuentran barreras que les hagan mas difícil sus actividades, como lo son baños adecuados, transporte público, andenes, etc. También, existe un compromiso muy grande de las personas por ayudar a la población vulnerable desde su conocimiento, hay mucho voluntariado”.

Otras de las razones por las que se considera que Italia es un ejemplo a seguir en términos de empresarismo social, es porque cuentan con una política pública de cooperativas sociales aprobada desde 1991, y que además, demuestra la fuerza de su trabajo porque funciona en red, lo cual fortalece las cooperativas más pequeñas.

Viento a favor en el futuro

Gracias a esta pasantía, Lieto contará con mayores conocimientos para fortalecerse día a día como empresa, demostrar que además de aportar a la comunidad con su parte de inclusión socio laboral, también es una empresa productiva que da resultados favorables y que bien puede entrara a competir en el mercado.

El gerente de Lieto concluye que: “Por ahora Lieto está enfocado es en conseguir nuevos contratos que nos permitan tener una estabilidad económica que asegure su viabilidad y su permanencia en el tiempo y la inclusión de mas personas”.





Pasantías para aprender

Foto: Pierluca Guibelli del Conzorcio Gino Matarelli y Umberto Zandrini del Conzorcio Solidarieta in Rete (SIR)

Un elemento vital en cualquier convenio que se establezca en torno al empresarismo social es la generación y transmisión del conocimiento, en el cual, se fortalecen lazos y se optimizan los procesos para lograr más y mejores resultados a partir de el hecho de compartir experiencias.

En la semana del 4 al 9 de abril, estuvieron de visita en Colombia varios representantes de cooperativas sociales de Italia, en ésta experiencia se compartieron conocimientos, se mostraron avances y se plantearon metas para salir adelante con el empresarismo social, particularmente en Medellín.

Pierluca Guibelli del Conzorcio Gino Matarelli y Umberto Zandrini del Conzorcio Solidarieta in Rete (SIR), vinieron a Medellín para continuar fortaleciendo sus lazos como entidades hermanas del empresarismo social local.

Umberto Zandrini, comenta que lo que ha pasado en el empresarismo social es que cada vez se van mejorando las condiciones para el empresarismo, ahora ya es más cercano y se fomenta la participación y al que las empresas y el gobierno cada vez quieren invertir más. En Italia tiene más de 30 años de historia, y apenas en 1991 se logró conseguir que la constitución creara una ley a favor de las cooperativas sociales.

Pero, Colombia no es el único en Latinoamérica que está creciendo en empresarismo social. Umberto comenta que en otros países se están conformando proyectos y alianzas para atender más al tema de internacionalización del cooperativismo social. De modo que, están también en el panorama países como Brasil, Perú, Argentina, Uruguay y Ecuador, cada uno participará y se fortalecerá en lo que mejor sabe hacer.

Algo que se debe tener en común a pesar de que la práctica económica sea distinta es “el trabajar juntos por un objetivo común que es el bienestar público”, complementa Umberto haciendo hincapié en el interés real del cooperativismo social, que no es necesariamente el enriquecimiento, sino el mejoramiento de la calidad de vida de las personas a partir de una actividad económica en compañía.

Uno de los mayores retos para el empresarismo social está el superar el individualismo, por entrar en un sistema cooperativo. Eso requiere de un proceso cultural, yo creo que con el tiempo y con el progreso y con el desarrollo de alianzas en empresarismo social con Colombia y con muchos otros países, se podría mejorar la calidad de la vida compartiendo con el otro, ya que para la perspectiva capitalista es muy difícil el compartir”, manifiesta el representante del Consorzio SIR.

No se trata de ser solidario, sino de ser sólido

El modelo de empresarismo social es importante porque en él se integran más personas como iguales, a participar en una actividad económica que les permite mejorar su calidad de vida. Umberto Zandrini expresa que: “El modelo del cooperativismo social toma en consideración la iniciativa privada y busca que todos los que hagan parte de la cooperativa desempeñen un rol importante a partir de sus capacidades. Además, tiene como principio la democracia, donde cada uno puede votar y brindar sus opiniones para ser escuchadas en términos de mejorar la actividad económica”.

Igualmente, Pierluca Guibelli del Conzorcio Gino Matarelli comenta que Italia, como lleva más de 30 años de experiencia en empresarismo y cooperativismo social, comenta que en Latinoamérica éste tema se puede ver más como una manera de recuperar o de mejorar la economía. En cada país se desarrollan negocios muy diferentes, como lo son medio ambiente, limpieza, no hay campos específicos.

Lo esencial no es lo que la empresa va a hacer, sino la modalidad en que lo hará”, comenta Pierluca, “cuando se trata de empresa social, lo que se pretende es que esté ante todo el bienestar de las personas que hacen parte de ella”. Además, el empresarismo social permite una dinamización de la economía y permite la participación de personas que normalmente no se sienten emprendedoras que puedan empezar a decidir sobre su negocio y que también permite incluir a personas que son vulnerables en la sociedad, pero que sí pueden tener su propio papel económico y social.

Lo que sigue

Ahora el reto es para todos, tanto para las entidades que estén dispuestas a colaborare a nuevas iniciativas de empresarismo social, movilizar cada vez más la conciencia de los ciudadanos en las bondades de éste modelo y crecer tanto como para que se logre lo que en 30 años ya ha adelantado un ejemplo como Italia, y es en primer lugar, conseguir que la ley ampare y regule éstas iniciativas, para que sean más sostenibles en el tiempo.

lunes, 11 de abril de 2011

¡Bienvenidos!


La Corporación Promotora de Empersarismo Social da la bienvenida al público interesado en conocer las noticias que surgen en torno al tema de empresarismo social en Medellín y Colombia, así mismo, como lo que se adelanta en éste tema a nivel internacional.